Viajar con tu perfume favorito parece sencillo, pero un descuido en el aeropuerto puede costarte el frasco. Aquí tienes las normas reales y los trucos para llevarlo sin sustos.
1. El límite de 100 ml en el equipaje de mano
La normativa europea es clara: en el equipaje de mano solo puedes llevar líquidos en envases de máximo 100 ml cada uno. Esto incluye perfumes, colonias, geles y cremas. No importa que el frasco esté medio vacío: lo que cuenta es la capacidad total impresa en el envase. Un perfume de 100 ml pasa el control; uno de 125 ml será retirado aunque solo queden 30 ml dentro. Revisa siempre la etiqueta antes de meterlo en la maleta de cabina para evitar perderlo en el filtro de seguridad.
2. La bolsa transparente obligatoria
Todos los líquidos de mano deben ir en una bolsa de plástico transparente con cierre hermético de un litro de capacidad como máximo (aproximadamente 20 x 20 cm). Solo se permite una bolsa por pasajero, y debes sacarla de la maleta y colocarla aparte en la bandeja del escáner. Los envases han de caber sin forzar el cierre. Aunque algunos aeropuertos españoles ya cuentan con escáneres de última generación que flexibilizan esta norma, no está generalizado: da por hecho que te la pedirán y prepárala con antelación.
3. El equipaje facturado da más margen
Si llevas tu perfume de tamaño completo, la solución es facturarlo. En la maleta que va a la bodega no se aplica el límite de 100 ml, así que puedes transportar frascos de 100, 125 o 200 ml sin problema. Ten en cuenta el límite total de aerosoles y líquidos por pasajero (habitualmente unos 2 litros), más que suficiente para uso personal. El riesgo aquí no es la normativa, sino los golpes: la bodega no trata las maletas con delicadeza, por lo que el embalaje será tu mejor aliado.
4. Cómo embalar el frasco para que no se derrame
Un perfume roto puede arruinar toda tu ropa. Para evitarlo, sigue estos pasos:
- Guarda el frasco en su caja original, que amortigua los impactos.
- Envuélvelo en una prenda gruesa, como un jersey o una toalla.
- Colócalo en el centro de la maleta, rodeado de ropa por todos los lados.
- Mete el frasco dentro de una bolsa con cierre por si hubiera fugas.
- Comprueba que el tapón esté bien encajado antes de viajar.
Los cambios de presión en la bodega pueden aflojar tapones mal cerrados, así que este paso no es opcional.
5. Las miniaturas y los decants: la opción más cómoda
Si viajas solo con equipaje de mano, los formatos pequeños son tu mejor aliado. Un frasco recargable de 10 o 30 ml cabe en cualquier bolsillo y respeta el límite sin ocupar espacio en la bolsa transparente. Puedes trasvasar tu perfume habitual a un atomizador rellenable, económico y reutilizable en cada viaje. Además, para un fin de semana no necesitas los 100 ml completos: con 10 ml tienes de sobra para varios días y evitas cargar con el frasco grande.
6. Perfumes sólidos y otras alternativas sin líquido
Los perfumes en formato sólido, en barra o en crema son una buena solución porque no cuentan como líquido y no pasan por la restricción de los 100 ml. Puedes llevarlos en el bolso sin bolsa transparente. Se aplican directamente sobre las muñecas o el cuello y son muy discretos. También existen toallitas perfumadas y muestras individuales, prácticas para retocar el aroma durante el trayecto sin arriesgarte a un derrame ni a que te retiren el producto en el control.
7. Comprar en la zona duty free
Si te olvidas el perfume o prefieres no arriesgarte, puedes comprarlo tras pasar el control de seguridad. Estos productos vienen en una bolsa sellada con el ticket dentro (bolsa STEB) que te permite superar los siguientes filtros, incluso con envases de más de 100 ml. Importante: si tienes una escala fuera del espacio europeo, no abras esa bolsa hasta llegar a destino, porque en algunos países te la harán retirar aunque esté precintada.
Nuestra selección de perfumes LAROME de 20 ml
Un formato de 20 ml te permite llevar una fragancia a mano sin cargar con el frasco grande. Estas cuatro opciones de LAROME cuentan con variante de 20 ml:
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WHITE HONEY by LAROME: caramelo, miel y vainilla cremosa, un gourmand envolvente en formato 20 ml. -
Anisette by LAROME: vainilla protagonista, con pachulí y manzana, sobre una base amaderada y ambarada. Disponible en 20 ml. -
Gardenia by LAROME: gardenia blanca y jazmín con pachulí y un acorde dulce de azúcar moreno. Disponible en 20 ml. -
RAYO by LAROME: bergamota y pimientas con salvia, cedro y cacao para un perfil fresco y especiado. Disponible en 20 ml.
Conclusión
Viajar con perfume es fácil si conoces las reglas: 100 ml y bolsa transparente en cabina, sin límite práctico al facturar, y un buen embalaje para evitar roturas. Los formatos mini, sólidos y recargables te ahorran problemas y peso. Con estos trucos, tu fragancia llegará intacta a cualquier destino.
Descubre nuestros formatos ideales para viajar y lleva tu aroma favorito allá donde vayas.
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